En estos últimos tiempos, nuestros alumnos/as han progresado notablemente, hecho que demuestran en todas sus exhibiciones, en las que hacen gala de su dedicación.
En nuestra web, regularmente damos constancia de sus logros y relatamos cómo en las competiciones a las que hemos asistido últimamente, nuestras jóvenes promesas han mostrado y demostrado su dedicación y entrega; cuánto se han esforzado en pulir pequeños detalles de sus actuaciones, pasos que antes no salían bien, pero que ahora ajustan a la perfección...
Y prueba de ello son los resultados. Así, nos lo han demostrado en Venecia, en el II Campeonato del Mundo de Karate Infantil Wuko, en el que nuestra joven competidora, Eva, alcanzó una muy honrosa 9ª posición (no diremos que merecida, ya que la calidad de sus ejercicios la podían haber acercado mucho más al podio...). En Andorra, en el “III Trofeu Dia d’Escaldes-Engordany”, se revelaron como el grupo de participantes que, proporcionalmente, cosechó mayor número de éxitos (un primer lugar, un segundo lugar y dos terceros, con cinco competidores en los tatamis, como se relata detalladamente un par de links más abajo...). Y este último fin de semana, en el XI Memorial Eduardo Cifuentes, torneo que se caracteriza por su excelente nivel de participación, si bien no han alcanzado podios, su buen hacer ha mantenido a nuestros jóvenes en los tatamis durante varias rondas de eliminación.
Miramos a las incorporaciones más recientes, y vemos cómo andan perdidos al principio, apreciamos cómo, día a día, su esfuerzo hace que se acorten las distancias, y cómo se miran en nuestros espejos, para hacerlo como nosotros (¡pues no te queda nada...!). Pero un día vemos que nosotros, que llevamos más tiempo, seguimos atascándonos en una kata, y alguien más “joven” en el mundo del karate, ya lo hace bien... Es ese espíritu de superación de las nuevas generaciones quien mantiene viva nuestra ilusión de mejorar constantemente, y nos obliga a tener limpio e impecable nuestro espejo, para ser un buen modelo a seguir, para poder mejorar con ellos. Nos miramos todos en el espejo, y nos gusta lo que vemos. Y cada día nos gustamos más.
Y esto no se acaba nunca. Por mucho que trabajemos, siempre nos queda más. Pero este es nuestro estilo de vida, y nuestra razón de existir como karatekas. Nos proponemos metas a corto plazo y las vamos alcanzando, sin prisa pero sin pausa. Y parecería que nuestro objetivo final sería el KURO OBI (cinturón negro), pero no es ningún final, ya que más allá queda un horizonte infinito para nuestras inquietudes...
Ánimo y sudor. Son los principales ingredientes de la única receta que nos permitirá llegar a donde sea que nos guíen nuestros corazones.
Juan Francisco Sánchez
El orgulloso Sensei de la Asociación Santboiana Shotokan.


























